
Mujeres liderando industrias: Voces, historias y compromisos en el 8M

En el marco del Día Internacional de la Mujer, en Industrias De la Vega compartimos algunas voces y experiencias de las mujeres que forman parte de nuestra organización y que, desde distintas áreas, contribuyen al crecimiento de la industria.
El 8 de marzo, no es solo una fecha conmemorativa. Es una invitación a reflexionar sobre la desigualdad de género, reconocer los avances en materia de derechos humanos y reforzar el compromiso con la lucha contra la violencia hacia las mujeres y con la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos.
En Industrias De la Vega, esa conversación se vive todos los días. Actualmente, más del 77% de la plantilla está integrada por mujeres, con una participación femenina casi total en áreas como fabricación, envasado y acondicionamiento. Sin embargo, más allá de los porcentajes, lo que verdaderamente define a la organización son las historias de crecimiento, superación y liderazgo que se construyen desde dentro.
Con motivo del 8M, se realizó un formulario interno para recopilar testimonios y reflexiones de las colaboradoras sobre su experiencia y desarrollo profesional como mujeres dentro de la empresa. Este articulo recopila algunas voces con la intención de sumar esfuerzos al reconocimiento de las mujeres dentro de la industria.
Crecimiento profesional: romper barreras y construir liderazgo
Para muchas colaboradoras, crecer dentro de la empresa ha significado enfrentar retos y transformar creencias.
Guadalupe, quien es promotora, lo resume así:
“Es una superación día a día, siempre se aprende algo nuevo.”
Desde el área operativa, Adriana, colaboradora de fabricación, comparte:
“Fue un reto aprender en un área donde decían que era trabajo de hombres… y hasta el día de hoy he demostrado que también podemos.”
En el ámbito estratégico, Jacqueline Osornio, KAM, lo expresa con claridad:
“El liderazgo se construye con disciplina, carácter y constancia, no con género.”
Las mujeres dentro de la empresa no ocupan espacios por excepción, sino por su capacidad, su preparación y su determinación, habilidades con las que han roto barreras, ampliado horizontes para sí mismas y sus familias y construido nuevas formas de liderazgo.
Independencia económica: una forma de justicia
Uno de los mensajes más significativos compartidos fue el valor de la autonomía económica.
Una trabajadora anónima expresó:
“Contar con independencia económica es la llave de la libertad para poder irnos de situaciones incómodas o violentas.”
Por su parte, Patricia, promotora, relató cómo su ingreso a la empresa marcó un antes y un después en su vida personal:
“Gracias al trabajo que tengo acá soy otra persona, me siento valorada.”
El empleo no solo representa ingreso, también significa estabilidad, dignidad, reconocimiento y la posibilidad de decidir. Para muchas mujeres, un empleo de calidad es lo que les permite salir de situaciones de violencia. Eso también es justicia.
Inspirar a las nuevas generaciones
Al preguntarles sobre qué mensaje compartirían con niñas y jóvenes que no se imaginan liderando un área o trabajando en un corporativo, la respuesta fue clara.
Erika, promotora de ventas:
“No tengas miedo a crecer, ten miedo a quedarte quieta.”
Lupita, del área de fabricación:
“No soy una excepción, soy la regla de lo que una mujer puede lograr.”
Laura, promotora:
“Que luche por lograr sus sueños.”
El mensaje es contundente: no existen trabajos “para hombres” o “para mujeres”. Existen oportunidades para quienes se preparan, se atreven y confían en su capacidad. Las mujeres de esta empresa lo demuestran todos los días.
Más allá de la industria: identidad y expresión
Desde el equipo comercial, también surge una reflexión sobre el impacto de nuestro trabajo.
Dayana Pallares, KAM, comparte:
“A las niñas que hoy no se imaginan trabajando en una industria o liderando un área, les diría que no limiten su visión. Una fábrica no es solo maquinaria o procesos: es un espacio donde se construyen oportunidades. Incluso en algo tan cotidiano como un tinte, no solo transformamos el color del cabello: potenciamos la identidad, la expresión y la seguridad de cada mujer que decide quién quiere ser.”
Y añade:
“Cuando una mujer tiene oportunidades reales de crecer, no solo transforma su propia vida, transforma su entorno y abre camino para muchas más.”
Igualdad en acción
En Industrias De la Vega, la participación femenina no es simbólica: es estructural.
Las mujeres forman parte activa de la operación, la estrategia y el liderazgo. Toman decisiones, ejecutan procesos clave y contribuyen directamente al crecimiento de la organización.
El 8M nos recuerda que los derechos se defienden, la justicia se construye y el compromiso con la igualdad de género se demuestra con hechos.
Cuando una mujer crece profesionalmente, no crece sola. Otras abrieron camino para ella, y ella lo abre para las que vienen después.
En Industrias De la Vega reafirmamos nuestro compromiso con la generación de oportunidades, el desarrollo profesional y la construcción de entornos laborales donde el talento femenino continúe creciendo con libertad y reconocimiento.
Este artículo fue revisado y asesorado por Valeria Morales Núñez, Licenciada en Trabajo Social con Maestría en Género.






