
Día Mundial del Parkinson: Señales que el cuerpo envía hasta 15 años antes

Tradicionalmente, la enfermedad de Parkinson se ha asociado de forma casi exclusiva con los trastornos del movimiento. Sin embargo, la evidencia clínica actual revela que el temblor es solo la punta del iceberg de una condición neurodegenerativa mucho más profunda y silenciosa. Sin embargo, la realidad médica es mucho más compleja y silenciosa. De acuerdo con el Dr. Francisco Javier Jiménez Gil, neurólogo especialista en trastornos del movimiento del Hospital San Javier de Guadalajara, el éxito frente a esta condición no comienza con el temblor, sino con señales que el cuerpo emite décadas antes.
“A diferencia de lo que se cree, existen muchos otros síntomas que terminan siendo más incapacitantes que el temblor y que anteceden por años a los problemas motores”, explica el Dr. Jiménez Gil. La enfermedad de Parkinson es una afección neurodegenerativa que hoy se considera una pandemia silenciosa, pues sus casos se han triplicado desde los años 90. Identificarla a tiempo puede cambiar radicalmente el rumbo de la enfermedad. Estas son las señales no motoras que deben encender tus alertas:
- Pérdida del olfato
- Estreñimiento crónico
- Depresión y ansiedad
- Disfunción eréctil
En el caso de los trastornos del sueño, en su fase REM, las personas actúan sus sueños, es decir, hablan, manotean, dan puñetazos, patalean o gritan mientras duermen. Según el especialista, si esto se documenta, existe una probabilidad muy alta de que la persona desarrolle Parkinson. La detección precoz es la llave para implementar estrategias que mejoren la calidad de vida a largo plazo.
No es solo una enfermedad de la tercera edad
Aunque el riesgo aumenta después de los 65 años, el Dr. Jiménez Gil advierte que en México cada vez se observan más casos en personas más jóvenes, lo que impacta negativamente en la vida productiva y reproductiva de las familias.
- Parkinson juvenil: Antes de los 20 años, asociado a trastornos genéticos.
- Inicio temprano: Aparece antes de los 45 o 50 años. En estos casos, factores genéticos especiales o mutaciones suelen estar presentes.
El especialista destaca que factores ambientales juegan un papel crucial. La exposición a insecticidas y herbicidas en el campo, así como a metales pesados (manganeso, hierro, plomo) presentes en el aire en forma de nanopartículas, pueden iniciar la neurodegeneración al alterar proteínas en el cerebro como la alfa-sinucleína.
A pesar de que el Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa compleja, el panorama terapéutico presenta avances sin precedentes que buscan devolver la funcionalidad casi total al paciente. De forma paralela, el Dr. Jiménez Gil enfatiza que el factor que ha demostrado un efecto modificador en el avance de la enfermedad es el ejercicio físico. «Es fundamental introducir al paciente en un programa de ejercicio gradual y ascendente, buscando alcanzar hasta el 80% de su capacidad», señala. Esta estrategia debe combinar el condicionamiento aeróbico con ejercicios de potencia muscular para prevenir la pérdida de masa muscular (sarcopenia), mejorar la movilidad y reducir significativamente el riesgo de caídas o complicaciones graves.
Cuidar a quien cuida
El Parkinson es una enfermedad que afecta a todo el entorno. El Dr. Jiménez Gil hace un énfasis especial en el síndrome del cuidador. En México, la mujer es la figura más solidaria: 9 de cada 10 hombres con esta enfermedad, son cuidados por una mujer.
«Es vital establecer estrategias para cuidar a quien cuida. El estrés, el agotamiento y los desvelos son tan severos que, en muchos casos, el cuidador primario llega a enfermar antes que el propio paciente», advierte el neurólogo.





